sábado, 16 de mayo de 2015

Toques de teclas lejanas.

Hay días que parecen noches de lo enredados que tenemos los ojos en pupilas ajenas.
Hay sonidos que si cierras los ojos de transmiten toques de manos ajenas.
Hay gente que echa de menos,

¿Tú también eres una de ellas, querida amiga?

Yo hoy sí.

N.



lunes, 13 de abril de 2015

Luna lunera.


La luna ha atrapado el alma salvaje de la niña, 
que descalza paseaba sobre cristales, 
pedazos de historias escondidas en las calles
atrapadas en cientos de botellas vacias.

¡Niña esclava de la luna!
Sentía el reflejo de la sonrisa y el lloro, 
soñando con escapar de las estrelllas 
que cegaban sus pupilas.

Luz que inundaba su cuerpo
hasta convertirlo en un río de sangre
que abrazaba su existencia
sumergiendola en lo más profundo de la tierra.

Y allí abajo, 
allí abajo acaba el eco de tus gemidos.
Los sueños derretidos.

                                                                                              

                                                                                           Como tu entrada, esta es fruto del alcohol en sangre y la noche de ayer

Te quiero 



domingo, 12 de abril de 2015

Interiores.






Hoy he aprendido que
cuando bebo la sangre se me va a los labios;
cuando vuelvo sola a casa de noche, le canto a niños no natos para no tener miedo;
hay historias que enganchan;
hay gente que le gusta revolcarse en su barro,
y yo ya no soy una de ellas.
Sigo siendo una cobarde.
Y he aprendido a echar de menos sin matarme en el intento.

N.

jueves, 26 de marzo de 2015

La conquista de la inocencia.

                                                          
                                                     Intensidad y lucidez.
  
La genialidad de la poesía está en la capacidad de comprensión que tiene que haber en el proceso creativo. Jesús Lizano ha roto sus propias barreras.
Espero que lo disfrutes. 

m.



 



Corrandes d'exili.


     


Ante las puñaladas traperas de la vida, ante los dolores en la boca del estomago y las lágrimas detrás de los párpados, armarse de valor y de valores: los recuerdos serán las balas de nuestros cañones. Sobrevivir y volver luego al lugar de la batalla. Porque nuestros corazon supieron andar hacia delante y sabrán seguir haciéndolo.

"No moriré de añoranza, años de añoranza viviré."

Somos más fuertes que nosotras mismas.

N.