lunes, 13 de abril de 2015

Luna lunera.


La luna ha atrapado el alma salvaje de la niña, 
que descalza paseaba sobre cristales, 
pedazos de historias escondidas en las calles
atrapadas en cientos de botellas vacias.

¡Niña esclava de la luna!
Sentía el reflejo de la sonrisa y el lloro, 
soñando con escapar de las estrelllas 
que cegaban sus pupilas.

Luz que inundaba su cuerpo
hasta convertirlo en un río de sangre
que abrazaba su existencia
sumergiendola en lo más profundo de la tierra.

Y allí abajo, 
allí abajo acaba el eco de tus gemidos.
Los sueños derretidos.

                                                                                              

                                                                                           Como tu entrada, esta es fruto del alcohol en sangre y la noche de ayer

Te quiero 



domingo, 12 de abril de 2015

Interiores.






Hoy he aprendido que
cuando bebo la sangre se me va a los labios;
cuando vuelvo sola a casa de noche, le canto a niños no natos para no tener miedo;
hay historias que enganchan;
hay gente que le gusta revolcarse en su barro,
y yo ya no soy una de ellas.
Sigo siendo una cobarde.
Y he aprendido a echar de menos sin matarme en el intento.

N.